¿Por qué mi perro se come las heces? Explicación y soluciones
¿Tu perro se come regularmente sus heces o las de otros animales? Si es el caso, probablemente te estés preguntando porque lo hace, y si resulta peligroso para su salud. ¡Estás en el lugar correcto! Aquí daremos respuesta a todas tus preguntas.
¡Comerse las heces es un comportamiento bastante peculiar, que puede desconcertar a muchos dueños de mascotas! ¿Sabías que esta conducta es conocida como coprofagia?
En este artículo, exploraremos las causas de este comportamiento, los riesgos asociados, así como sus posibles soluciones. Si tú también quieres saber por qué tu perro se come sus heces y cómo remediarlo... ¡Sigue leyendo!
Un perro que se come sus heces: ¿es normal?
El comportamiento de un perro de comer sus propias heces, o las de otros animales, es conocido como coprofagia. Este comportamiento se diferencia del síndrome de pica que es la tendencia a comer regularmente artículos no comestibles como trozos de madera, papel o incluso tierra.
La coprofagia es un comportamiento frecuentemente observado en quienes acaban de dar a luz. En efecto, durante un par de semanas después del nacimiento de los cachorros, las perras llevan a cabo pautas de limpieza en su entorno con el fin de prevenir la propagación de bacterias y parásitos. Es una conducta innata que busca mantener un ambiente higiénico y seguro para los cachorros.
Además, los cachorros de 2 a 4 meses de edad también pueden exhibir este tipo de comportamiento, imitando a su madre, debido a su tendencia natural al mimetismo. En esta etapa de desarrollo, como parte de su aprendizaje y adaptación al entorno, los cachorros imitan los comportamientos considerados normales de su madre en cuanto a la limpieza del entorno.
Aunque generalmente este comportamiento coprofágico se detiene a medida que el perro va creciendo, puede convertirse rápidamente en un problema, tanto para el perro como para su propietario, cuando persiste en la edad adulta. ¿Pero por qué algunos perros continúan consumiendo sus propias heces en la edad adulta?
Los puntos importantes
- El comportamiento de un perro de comer sus propias heces o las de otros animales, se conoce como coprofagia.
- Un perro adulto que come sus heces está expuesto a muchos más riegos para su salud. Los cachorros, al tener un sistema inmunológico en desarrollo, todavía más.
- Comer heces se considera como un comportamiento normal para aquellas perras que han tenido una camada, o para los cachorros.
- Una dieta de calidad, y en cantidad adecuada, parece prometedora para corregir el comportamiento de coprofagia.
¿Por qué tu perro se come sus heces? Las principales causas
¿Sabías que no hay una respuesta clara y consensuada sobre las razones por las cuales un perro puede llegar a comerse sus propias heces? En efecto, no existe un consenso científico que explique las razones de este comportamiento. Sin embargo, algunos estudios consideran como «normal» el consumo de materia fecal en los perros1, mientras que otros consideran que el 16% de los perros suelen comer regularmente sus heces, o las heces de otros animales2.
Se han planteado varias hipótesis para explicar este comportamiento:
- Deficiencias dietéticas. Hay indicios que sugieren una posible deficiencia de vitamina B, aunque todavía no se ha confirmado de manera concluyente.
- Hambre y restricciones dietéticas. Algunos dueños describen a sus mascotas como extremadamente hambrientas y glotonas3, pero no existe un vínculo bien fundado entre ambos comportamientos.
- Aburrimiento, estrés y/o ansiedad. Incluso cuando se proporcionan juguetes adecuados, estos tres factores pueden favorecer la coprofagia en los perros3.
- Estrés crónico. Los perros mantenidos en espacios reducidos pueden desarrollar un comportamiento coprófago4.
- Enfermedad digestiva. Algunas enfermedades digestivas, como la atrofia degenerativa del páncreas5, pueden estar asociadas a conductas coprófagas.
- Una tendencia heredada del lobo. Los antepasados del perro, los lobos, limpiaban sus madrigueras para evitar la aparición de parásitos intestinales de origen fecal6.
¡Dato curioso!
¿Sabías que, como criaderos, hemos notado un aumento notable de la ingesta de heces por parte de los perros desde la introducción del pienso sin cereales en el mercado? Esto se debe principalmente a que el pienso sin cereales contiene generalmente ingredientes como patatas, batatas, guisantes, garbanzos o lentejas, que pueden ocasionar trastornos digestivos e intestinales, contribuyendo a este comportamiento coprófago.
Al excluir estos ingredientes de la alimentación de tu perro, es muy probable que observes una notable mejoría en cuanto a estas conductas, e incluso una remisión completa.
¿Qué riesgos para un perro que come sus heces?
Aunque la conducta de comerse las heces sea bastante desagradable para los dueños, en realidad hay pocos riesgos para la salud de tu perro. De hecho, la acidez de su estómago suele neutralizar la mayoría de las bacterias patógenas ingeridas, lo que reduce el peligro potencial. ¡Buena noticia! ¿verdad?
Sin embargo, es importante tener en cuenta que los cachorros y los perros mayores suelen tener un pH gástrico ligeramente menos ácido. ¿Y qué implica esto? Teniendo en cuenta que estos grupos de perros son los que generalmente tienen un sistema inmunológico más débil o en desarrollo, resultan ser más susceptibles a desarrollar problemas de salud relacionados con la ingesta de bacterias dañinas presentes en las heces de otros animales, pero también en sus propias heces.
Por lo tanto, es crucial prestar especial atención a los perros inmunodeprimidos y tomar medidas para evitar que consuman sus propios excrementos o los de otros animales, ya que esto podría reducir el riesgo de contraer enfermedades.
En este sentido, la conducta de un perro de comer sus propias heces, o las de otros animales, sobre todo si el perro está inmunodeprimido, puede facilitar la transmisión de parásitos como las giardias, los coccidios, los criptosporidios7, así como de gusanos intestinales como, por ejemplo, el Toxocara canis8. Además, ¿sabías que la conducta coprófaga puede facilitar las obstrucciones intestinales9?, pudiendo ser peligroso para la salud de tu mascota.

Mi perro como sus heces: ¿qué solución?
¿Tú también estás buscando una solución efectiva para disuadir a tu perro de que se coma sus heces, o las de otros animales? ¿Qué soluciones o tratamientos existen?
En el mercado, existen productos destinados a resolver este problema de conductas coprófagas, pero ¿son realmente efectivos? Lamentablemente, la mayoría de los productos disponibles en el mercado no son realmente efectivos para remediar a los comportamientos de coprofagia de tu perro. Porque a pesar de las promesas, estos productos suelen quedarse cortos en ofrecer una solución satisfactoria, dejando a los dueños lidiar solos con esta desagradable conducta.
En efecto, un estudio arrojó resultados desalentadores al examinar la efectividad de 11 tratamientos naturales para abordar este problema. Los hallazgos revelaron que la tasa de éxito de estos métodos fue prácticamente nula6. En otras palabras, estos procedimientos demostraron ser completamente ineficaces para modificar el comportamiento de los perros en cuanto a la ingesta de excrementos. Pero entonces, ¿cómo evitar que tu perro coma heces?
Aunque todavía existe un gran desconocimiento sobre las causas exactas del comportamiento de coprofagia en perros, se presume que una dieta inadecuada o de calidad cuestionable, así como posibles deficiencias nutricionales, pueden desempeñar un papel fundamental en este comportamiento. Sin embargo, hasta el momento, no se ha descubierto evidencia científica concluyente que respalde esta teoría.
Sin embargo, en nuestra experiencia como criaderos, hemos detectado que el método más efectivo para detener la conducta coprofágica y otros comportamientos indeseables, como el síndrome de pica, es eliminar los ingredientes inapropiados de la dieta de tu perro. Este enfoque refuerza el importante vínculo entre la alimentación y el comportamiento coprófago.
De hecho, hemos observado mejoras significativas después de realizar dichos ajustes alimenticios en nuestros perros. Por eso, es importante asegurarse de que la alimentación de tu perro sea de calidad y adaptada a sus necesidades, de acuerdo a su edad, peso y nivel de actividad física.
Además, una alimentará de calidad y perfectamente adaptada a las necesidades de tu perro fortalecerá su sistema inmunológico, reduciendo así el riesgo de desarrollar parasitosis u otras enfermedades digestivas en caso de haber ingerido heces con huevos de parásitos.
¿Pero cómo seleccionar el pienso adecuado para tu perro? Para facilitar tu elección, hemos creado una infografía gratuita que explica los 5 criterios de calidad alimentaria para un pienso óptimo. Descarga nuestra guía visual y descubre si el pienso actual de tu mascota cumple con estos criterios.
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LEE TODOS LOS COMENTARIOS DE ESTE ARTÍCULOReferencias
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- Räihä M, Westermarck E. The signs of pancreatic degenerative atrophy in dogs and the role of external factors in the etiology of the disease. Acta Vet Scand 1989; 30: 447-452.[↑]
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- WIDDOWSON MA: Coprophagic complications. Veterinary record 1994, 134 : 15,396[↑]

